martes, 13 de noviembre de 2012

016 - El origen de Sant Salvador de Toló – El Castillo de Toló


016 - El origen de Sant Salvador de Toló – El Castillo de Toló

Como he mencionado en otra de estas historias, Sant Salvador de Toló se encuentra ubicado en una pequeña meseta de las estribaciones de la Sierra de la Campaneta, en el valle de Pallars Jussá, en Lérida.

Es, en la parte alta de esta sierra donde se ubicó estratégicamente el Castillo de Toló. Es precisamente desde este punto de vista desde donde se divisa hacia el norte el valle del Pallars Jussá y los caminos hacia La Seu  d’Urgell, Andorra y Francia, y hacia el sur el valle donde se encuentran los pueblos de Santa María de Meiá y Vilanova de Meiá y los caminos que conducen a Artesa de Segré y Lérida.

Esta posición estratégica del Castillo de Toló sugiere que desde ese punto se podían divisar los movimientos de tropas y de comerciantes en la Edad Media, en suma, se podía tener bajo control todas las actividades de ambos valles.

Sea que el Castillo de Toló se fundó en ese sitio o el castillo fue conquistado del poder de los sarracenos, en ambos casos por Don Arnau Mir de Tost en el Siglo XI, lo concreto es que el castillo en ese mismo tiempo dio origen a la construcción de la Iglesia Parroquial y al pueblo.

La antigua Iglesia Parroquial del Castilló de Toló se ubicaba en su interior, pero por razones de espacio fue traslada al sitio que actualmente ocupa en aquella pequeña meseta de las estribaciones de las sierras. Como he mencionado,  la Iglesia Parroquial, su Plaza mayor y su Cementerio Parroquial fueron los puntos a partir de los cuales el pueblo de Sant Salvador de Toló comenzó a desarrollarse a su alrededor, conformando con el devenir de los siglos un caserío compacto en forma de muralla la cual ha aprovechado la singular topografía de la meseta para proporcionar una apropiada defensa.

Tratando de interpretar razones, porque deben haber existido muchas de por qué Sant Salvador de Toló se construyó de esa forma, el trazado inicial del pueblo siguiendo la geometría de una muralla y aprovechando el desnivel dado naturalmente por las barrancas de la meseta sugieren que aquí se aplicaron criterios de la Edad Media orientados a la defensa del territorio y a la protección de los habitantes y del pueblo en sí mismo, ante los eventuales ataques de invasores.

El trazado del actual casco urbano sugiere también que, con el devenir de los años, la población de Sant Salvador de Toló creció y el caserío se expandió por fuera de los límites de la ciudad amurallada, incorporando así al casco antiguo, ahora “ampliado”, las casas rurales de la época más próximas pero ubicadas “extramuros”, y también, a aquellas viviendas más modernas construidas por fuera de la línea de la muralla.

Hoy Sant Salvador de Toló “puede mostrar” juntos varios ejemplos arquitectónicos de estos tres períodos de la vida del pueblo: a) Las casas que conforman la muralla que circunscriben la Plaza Mayor, b) Las casas rurales “extramuros” integradas al casco urbano actual, y c) Las casas de construcción moderna, también “extramuros”, que integran el casco urbano.

  
Sant Salvador de Toló visto desde el actual cementerio. Se distinguen su Iglesia Parroquial de estilo románico, el caserío compacto y los campos circundantes. Al fondo, la Sierra de la Campaneta (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


El actual cementerio de Sant Salvador de Toló visto desde el pueblo y los campos circundantes sembrados de trigo.  Abajo, sobre el valle del Pallars Jussá, se distinguen el pueblo de Isona, luego, las montañas pirenaicas que separan el Pallars Jussá del Pallars Sobirat. Al fondo, cubiertos por nubes, los Pirineos Catalanes y Andorra.
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Sant Salvador de Toló visto desde la Sierra de la Campaneta. En esta excelente toma fotográfica de Xureta se distingue el caserío compacto y de él sobresale el campanario y el techo a dos aguas de la Iglesia Parroquial. Un poco más abajo se observa un conjunto de cipreses que anuncian que allí está el cementerio actual. Al fondo, el pueblo de Isona. Rodeando el pueblo de Sant Salvador de Toló y en el resto de esta parte del Pallars Jussá, se distinguen los campos sembrados de trigo y forraje y los caminos vecinales. 
(Foto de Xureta del archivo de Panoramio) [1]


Sant Salvador de Toló visto desde la ruta L-911. En esta otra excelente toma fotográica de Xureta se distinguen el caserío compacto, el campanario y el techo de la Iglesia Parroquial. Esta foto muestra acabadamente los límites del pueblo, que son al mismo tiempo los límites naturales “fijados” por la meseta. El barranco al pie del caserío, junto con las casas conformando una muralla que circunscribe al pueblo, otorga la citada protección ante eventuales invasores de la Edad Media. Al mismo tiempo esta excelente foto muestra que Sant Salvador de Toló no pudo crecer más que hasta estos límites físicos.
(Foto de Xureta del archivo de Panoramio) [2]


El Castillo de Toló – Don Arnau Mir de Tost

El Castillo de Toló, o los pocos restos en ruinas que de él hoy se conocen, se ubican en una colina al este de la Sierra de la Campaneta.

Wikipedia describe [3]:

“…. El Castillo de Toló es el castillo que se encuentra en el origen del pueblo y antiguo término de San Salvador de Toló, al que pertenece. Desde 1970 está dentro del término municipal de Gavet de la Conca... …Su iglesia, dedicada a San Vicente de Toló fue la primitiva parroquia del término del castillo, que, con el paso del tiempo, llegó a ser de San Salvador de Toló por traslado del centro neurálgico del término en la zona plana, donde se erigió una nueva iglesia, dedicada a San Salvador de Toló…”.


El Castillo de Toló, ubicado en los faldeos de la Sierra de la Campaneta, Pallars Jussá, Lérida
Esta excelente foto de Isidre Blanc muestra detalles de la plataforma donde se ubicó el Castillo y vestigios de su camino de acceso. El punto de vista elegido por Isidro Blanc para captar esta foto permite tomar una noción exacta de la visión panorámica que disponían los guardianes medievales del Castillo, que sin lugar a dudas, ocupaba una posición estratégica
(Foto de Isidre Blanc del archivo de Panoramio) [4]

Cual fuera el origen del Castillo de Toló, su fundación o su conquista, Arnau Mir de Tost actuó bajo las órdenes del Conde de Urgell en la reconquista de los territorios del valle del Pallars Jussá y demás territorios de Lérida en poder de los musulmanes. En este proceso Don Arnau participó activamente también en la reconquista de Barbastros y posteriormente en la del resto de los territorios del Reino de Aragón.

Recordemos que la citada reconquista no sólo significó recuperar las tierras que estuvieron en poder de los musulmanes y expulsar a éstos últimos, sino también, trajo aparejado instaurar, expandir y consolidad de la religión católica e incorporar a las poblaciones existentes y las nuevas que se fundaron en los territorios reconquistados a las actividades agropecuarias productivas para el Feudo.

En reconocimiento de esta gesta, el Conde de Urgell otorgó a Don Arnau Mir de Tost el Castillo de Toló y las tierras del Pallars Jussá. Antes de morir, Don Arnau Mir testó en el año 1071 las tierras pallarescas y el Castillo de Toló en favor de su hija Doña Valença (casada con Ramón V, Conde de Pallars Jussá) y de su nieto Arnau Ramón. A la muerte de Don Arnau Mir de Tost, acaecida en el año 1072 en el Castillo de Llordá, en Áger, Lérida, su nieto Ramón Arnau heredó sus tierras y sus títulos nobiliarios.

Pocos años antes de morir, Don Arnau, quien profesaba la religión católica, peregrinó hacia Santiago de Compostela convirtiéndose así en uno de los primeros peregrinos ilustres de la Historia que hicieron el camino jacobeo.

Sin lugar a dudas, el recorrer el Camino de Santiago en el Siglo XI ha de haber sido una “aventura” muy distinta a la que hoy se enfrentan los modernos peregrinos de a pie y a caballo, y los “bicigrinos”.

Aquella ruta jacobea del Siglo XI que pudo haber tomado Don Arnau para trasladarse desde Lérida hasta Santiago de Compostela en Galicia, ha de haber sido una ruta difícil de transitar de día y de noche. Seguramente el Camino debió estar “plagado” de ladrones y oportunistas, también de peregrinos y de gente amigables, pero por sobre todas las cosas, pleno de las “incomodidades” que hoy nosotros podríamos imaginar pero que en aquella época han de haber sido cosas habituales para los viajeros.

Don Arnau Mir de Tost es considerado uno de los personajes más importante de la historia catalana. En adición a su activa participación en la reconquista de los territorios de Lérida y de Aragón, y en la repoblación del Pallars Jussá por parte de la Iglesia Católica y de nuevos pobladores para labrar las tierras conquistadas, Don Arnau Mir tuvo una vinculación pública notable con el resto de los Señores Feudales de los restantes territorios catalanes y aragoneses, y también una estrecha relación con el Vaticano y con el orden clerical de Cataluña.

En suma, la historia ha tenido suficientes razones para recordar a Don Arnau Mir de Tost con el nombre de “El Cid de las Tierras de Lérida”.

Para quien le interese conocer más sobre la biografía y la historia de este caballero medieval, recomiendo leer, entre otros numerosos artículos que se encuentran en sitios de Internet, los siguientes: 

-        Biografía de Don Arnau Mir de Tost:


-        Arnau Mir de Tost, “El Cid de las Tierras de Lérida” (versiones en catalán y en español):

 

-        Carlos Bravo Suarez – Blog: “Arnau Mir de Tost, un caballero medieval”



-        El Castillo de Llordá:


-        La Iglesia de San Sadurní del Castillo de Llordá:


La Iglesia del Castillo de Toló – La Iglesia Parroquial de Sant Salvador de Toló

Como he mencionado anteriormente, la Iglesia Parroquial  del Siglo XI y fue la parroquia del Castillo de Toló. Originalmente la parroquia se ubicaba dentro del castillo y posiblemente por razones de incremento de la población dentro del castillo y por las dificultades que presentó la topografía del terreno a todo intento de expansión urbanística, cuestión que surge evidente con observar la excelente foto tomada por Isidro Blanc, la iglesia fue trasladada a su actual ubicación en un lugar relativamente más llano, sobre una pequeña meseta ubicada en niveles más bajos de las estribaciones de la Sierra de la Campaneta.

La actual Iglesia Parroquial es una reconstrucción efectuada sobre la antigua Iglesia del Siglo XI. Es una muestra de la arquitectura románica y “ella luce” hoy la simpleza y la sobriedad propias del arte románico. Esta parroquia es una de las muchas expresiones de este arte que se encuentran en los pueblos de las comarcas de los Pirineos Catalanes y Aragoneses.

De aquella antigua iglesia secular perteneciente al Castillo de Toló sólo se conserva “… la parte de inferior de la torre del campanario de estilo románico con arquerías lombardas y un friso de dientes de sierra. En los últimos años ha sufrido una fuerte degradación, y sólo queda un fragmento de muro, con una ventana de medio punto…”. [5]



La Iglesia Parroquial de Sant Salvador. El atrio y la Plaza Mayor conforman un mismo espacio. A la derecha se encuentra el antiguo cementerio parroquial y a la izquierda, uno de los tres pórticos de ingreso por debajo de las casas que constituyen la antigua muralla del pueblo. (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Parte de la pared lateral de la nave y de la base del campanario de la
Iglesia Parroquial  de Sant Salvador que datan del Siglo XI
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Junto a la Iglesia se encuentra el antiguo Cementerio Parroquial. Actualmente este cementerio es un espacio verde y guarda la memoria de quienes fueron allí enterrados.

Un monolito ubicado en el frente de este espacio, también integrado al Atrio de la Iglesia y a la Plaza Mayor, recuerda al Beato Joseph Boher i Foix, quien nació en Sant Salvador de Toló el 02 de Noviembre de 1887 y murió durante la guerra civil española el 13 de Agosto de 1936, sentenciado a fusilamiento en las puertas del cementerio del pueblo Salás de Pallars, en Pallars Jussá, en Lérida.


Parte del antiguo cementerio parroquial junto a la Iglesia Parroquial de Sant Salvador. En el frente ha sido erigido el monolito en memoria del Beato Joseph Boher i Foix, nacido en Sant Salvador de Toló  el 02 de Noviembre de 1887 y muerto el 13 de Agosto de 1936.
 (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)







[1] Foto de Xureta del archivo de Panoramio: http://www.panoramio.com/photo/22672627

[2] Foto de Xureta del archivo de Panoramio: http://www.panoramio.com/photo/4071115
[4] Foto de Isidre Blanc del archivo de Panoramio: http://www.panoramio.com/photo/24086724?source=wapi&referrer=kh.google.com)

015 - Sant Salvador de Toló, el terruño de los Rosell - Boher, entre los Pirineos Catalanes, en Pallars Jussá, Lérida, Cataluña


015 - Sant Salvador de Toló, el terruño de los Rosell - Boher, entre los Pirineos Catalanes, en Pallars Jussá, Lérida, Cataluña





Escudo municipal de San Salvador de Toló, durante el año 1900 [ [1] ]



Escudo de Sant Salvador de Toló  [ [2] ]


Sant Salvador de Toló en el mapa

Sant Salvador de Toló se encuentra ubicado en la provincia de Lérida, en Cataluña, en extremo noreste de la península ibérica.

      
Ubicación de Sant Salvador de Toló, en Lérida, España, en la Península Ibérica
Con un pincho color verde se ubica el pueblo en el contexto del territorio español.
(Fuente de información Google Earth )
(Foto satelital capturada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Junto con otros tantos antiguos pueblos de la comarca leridana, Sant Salvador de Toló se encuentra en la región denominada Pallars Jussá. El Pallars Jussá es un vasto valle enclavado entre las sierras que lo separan del sur de la provincia de Lérida y las estribaciones de los Pirineos Aragoneses y Catalanes. Dentro del territorio leridano, las estribaciones de los Pirineos Catalanes establecen el límite entre el Pallars Jussá, el Pallars Sobirat y el valle Alt Urgell.


Cartel de ruta que señala el ingreso al Pallars Jussá trasponiendo las sierras que lo separan del valle de Alt Urgell
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Por su posición geográfica cercana a La Seu d’Urgell y al camino a Andorra y a Francia, el Pallars Jussá fue el lugar de paso de los ejércitos invasores que, provenientes de Francia y del resto de Europa, llegaron a lo largo de la historia de la humanidad al territorio ibérico. El Pallars Jussá fue, como consecuencia de ese ir y venir de conquistadores e invasores, con sus poblaciones que resistían ese asedio, el escenario de continuas ocupaciones, contiendas y guerras que durante siglos tuvieron lugar allí. Basta recordar hechos puntuales relevantes ocurridos en los últimos dos mil años para identificar a los ejércitos del César ocupando esas tierras y asentándose para incorporarlas al Imperio Romano, luego a la invasión musulmana y la posterior reconquista del territorio por los caballeros aragoneses y leridanos, posteriormente a las luchas intestinas por la posesión de las tierras conquistadas, y finalmente, las contiendas ocurridas durante la guerra civil española.

Luego, en el Siglo XX, el Pallars Jussá fue escenario de batallas durante la mencionada guerra civil. Existen aún hoy, entremezclados con el paisaje rural, restos de líneas de trincheras y nidos de ametralladoras que testimonian aquellas batallas. El pueblo de Isona, ubicado a poco más de 4 kilómetros en línea recta de Sant Salvador de Toló, fue escenario de muchas batallas al quedar en la línea de fuego de ambos bandos. El resultado de esas contiendas no pudo ser otro que la destrucción de sus casas y edificaciones antiguas. Como consecuencia de esas batallas, Isona fue reconstruida después de esa guerra y hoy muestra al visitante un trazado urbanístico distinto al que tienen los restantes pueblos del Pallars Jussá.


Vista panorámica de Sant Salvador de Toló. Abajo se distinguen el pueblo de Isona y el valle del Pallars Jussá. Atrás, las estribaciones de los Pirineos que separan el Pallars Jussá del Pallars Sobirat y de Alt Urgell. Al fondo, los Pirineos Catalanes y las cumbres nevadas de Andorra. (Foto de Xureta del archivo de Panoramio) [ [3] ]

Muchos pueblos del Pallars Jussá, tal como un viajero como yo puede conocerlos, nacieron a partir de la ocupación de un antiguo castillo sarraceno o de la fundación del castillo que el Señor Feudal mandó construir para la defensa de su territorio, luego de la reconquista. Con el castillo vino la instauración de la Iglesia Católica como institución, y con ello, la construcción de la iglesia parroquial y alrededor de ella, el asentamiento de la población de agricultores, comerciantes y demás gente del feudo. De ese modo “la historia le  fue  dando forma” a los distintos pueblos, la mayoría de ellos sin seguir un patrón urbanístico preestablecido.

Quizás radique en esa falta de un patrón urbanístico, la intangible presencia de esa “magia” con historia medieval que guardan todos los antiguos pueblos de España.

Conociendo Sant Salvador de Toló “desde arriba”

Si movemos el “mouse” en aquella foto satelital del Google Earth para acercarnos a Sant Salvador de Toló, empezaremos a distinguir los distintos pueblos del Pallars Jussá, los caminos rurales que los interconectan y el pueblo insertado en promontorio natural circundado de campos cultivados de trigo y pasturas.


El pueblo de Sant Salvador de Toló circundado por campos cultivados
(Fuente de información Google Earth )
(Foto satelital capturada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Si nos acercamos un poco más a Sant Salvador de Toló, podremos inferir que el pueblo se fue desarrollando en el tiempo a partir de la ubicación de las construcciones primeras dependientes del Castillo de Toló, es decir, en torno de la Iglesia Parroquial, la Plaza Mayor y el Cementerio Antiguo. Actualmente Sant Salvador de Toló tiene un caso urbano del orden de 150 metros por 110 metros. Se pueden distinguir la disposición de sus casas “como copiando” una misma curva de nivel, conformando al mismo tiempo la muralla construida con las casas del antiguo caserío desarrollado en torno de la Plaza Mayor, la Iglesia Parroquial y su antiguo cementerio parroquial. 


Las dimensiones aproximadas del pueblo de Sant Salvador de Toló
(Fuente de información Google Earth )
(Foto satelital capturada, procesada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Ubicación de las construcciones de Sant Salvador de Toló
(Fuente de información Google Earth )
(Foto satelital capturada, procesada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)

La muralla está compuesta por las casas más antiguas del pueblo y por debajo de ellas hay tres ingresos “aporticados”, uno ubicado frente a la plaza donde termina el acceso principal desde las rutas L-911 y L-912, otro junto a la Iglesia Parroquial, y el tercero en el camino al cementerio nuevo. En el ambiente externo a la muralla de casas antiguas se entremezclan viviendas relativamente modernas con otras muy antiguas, de características rurales. Infiero que éstas últimas han de haber sido las casas rurales “extramuros”, las que evidentemente quedaron integradas al casco urbano a medida que el pueblo fue creciendo. La Plaza de la Fuente de agua, y la fuente misma quedan por fuera de la muralla, situación que sugiere que estas son construcciones más modernas que el resto de las casas dentro de la muralla.


Sant Salvador de Toló. Portal de ingreso por debajo de la muralla conformadas por casas, frente a la plaza donde termina el acceso principal desde las rutas L-911 y L-912. (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Vista hacia el interior de Sant Salvador de Toló, a través del Portal de ingreso principal desde las rutas L-911 y L-912
 (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Vista del interior del Portal de ingreso principal, por debajo de las casas que conforman la muralla. Las paredes del acceso estaban adornadas el 19 de Mayo de 2011 con antiguos implementos para la siega del trigo y aparejos para los caballos de tiro.
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Vista desde el interior de la muralla de Sant Salvador de Toló, a través del Portal de ingreso principal. Al fondo, la plaza donde termina el acceso principal desde las rutas L-911 y L-912
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Portal de acceso debajo de la muralla, ubicado junto a la Iglesia Parroquial, visto desde el interior de la Plaza Mayor 
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Construcciones de Sant Salvador de Toló, “extramuros”: la Plaza de la Fuente, la fuente de agua, viviendas de construcción moderna, y al fondo a la derecha, una antigua casa de arquitectura rural. A la izquierda, viviendas modernas construidas en la línea de la muralla (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Una antigua casa de arquitectura rural, con ubicación frente a la Plaza de la Fuente y fuera de la muralla de casas. Esta antigua casa rural se encuentra hoy integrada al casco urbano (Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Viviendas modernas ubicadas frente a la Plaza de la Fuente, construidas en la línea de la muralla 
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)






[3] Archivo de Panoramio: http://www.panoramio.com/photo/22672279

viernes, 26 de octubre de 2012

014 - Mientras recorría Piedralba, pregunté por los Martinez Martinez


014 - Mientras recorría Piedralba, pregunté por los Martinez Martinez

Cuando estuve en Piedralba pude entablar diálogos con tres personas. A las tres les hice las mismas preguntas y ninguna de ellas dijo conocer a los Martinez. Ellas tampoco sabían si había otras personas en Piedralba que me pudieran dar alguna referencia sobre los parientes que pudieron haber quedado en el pueblo, luego de la partida de los Bisabuelos Don Fernando Luis Martinez Perez, y Doña Dominga Martinez Martinez, del Abuelo Bernardo y sus dos hermanas Josefa y María por allá, entre 1880 y 1890.

Pero de algo yo ya estaba seguro, que los Martinez Martinez eran de Piedralba.

Los tres interlocutores dijeron que ellos habían venido al pueblo hacía pocos años, y que por esta razón, no sabía acerca de los antiguos habitantes. Sí sabían “… que de Piedralba se habían ido muchas familias para Argentina y que nunca habían vuelto…”.

Cuando recuerdo estas conversaciones con los lugareños me viene a la memoria lo mencionado por el Cura Párroco: “…No se le vaya a ocurrir reclamar propiedad alguna de sus ancestros en Piedralba…”.

Me pregunto si estos lugareños efectivamente no conocían a los Martinez, o, si no estarían a la defensiva de que alguien foráneo como yo pudiese venir y reclamar propiedades pertenecientes a quienes se fueron y que nunca más volvieron a Piedralba.

Lejos estuvieron mis preguntas de cualquier intención por indagar sobre propiedades. Mi interés sobre las eventuales respuestas sólo se centraba en saber qué habría sido de la vida de aquellos familiares de los Bisabuelos que se quedaron en Piedralba al momento de su partida hacia Argentina. 

Ciertamente que no estaba en aquel momento en Mayo de 2011, ni lo está ahora, en mi espíritu y en mi intención, investigar sobre ese aspecto. Estoy convencido que no tiene sentido alguno saber si los Martinez que se vinieron a Argentina hace 120 ó 130 años atrás, dejaron o no propiedad alguna en Piedralba a cargo de sus parientes. Nuevamente, sólo me interesé y me interesa, como desde el principio, saber qué fue de aquellos familiares de los Bisabuelos que se quedaron en España entre 1880 y 1890 y cómo nuestra familia ”de allá” se fue diseminando por España y por otras partes del mundo desde aquellos años hasta hoy.

Lo concreto es que si esta presunción mía es la razón del silencio de los lugareños de Piedralba, será difícil saber qué es lo que pasó con aquella rama de los Martinez. Creo también que de ser así, será muy complejo encontrar “la punta del ovillo por desenredar”, y saber dónde se podrían encontrar los actuales descendientes.

Luego de conocer que los Martinez eran naturales o tenían relaciones de parentesco o amistad en todos esos pueblitos vecinos de la Comarca de la Maragatería, que en los libros diocesanos se registran a los Martinez y sus ancestros desde 1693 en toda la Comarca Maragata, y luego de saber que el cementerio parroquial de la Parroquia de Piedralba guarda los restos de muchos de los ancestros de Don Fernando Martinez Perez y de Doña Dominga Martinez Martinez, intuyo que debe haber gente de Piedralba, o de los pueblitos de la Margatería, que conoce a dónde fueron y qué fue de la vida de los descendientes de los Martinez que se quedaron allá.

Sólo sé que cuando estuve en Piedralba me sentí identificado con el lugar, sentí que las callecitas y sus casas, que la fuente de piedra albina y la parroquia misma eran, en algún sentido, “familiares”. Como dije anteriormente, percibí sensaciones como si yo hubiese conocido el lugar, como si yo hubiera estado en alguna otra oportunidad. Sin lugar a dudas todo esto es muy subjetivo, pues nunca antes había estado en Piedralba.

Me fui de Piedralba y de Astorga con sensaciones “encontradas”. Supe que nuestras raíces están allí, pero nadie me pudo brindar otra información distinta de aquella escrita y registrada en los archivos diocesanos. Me fui con ganas de volver a Piedralba, creo, de una forma semejante a cómo lo hicieron los Bisabuelos y el Abuelo en su momento, “… con la promesa de volver algún día…”.

Me fui de Piedralba y de Astorga satisfecho porque encontré mis “raíces”. Ahora sé de dónde venimos y dónde se encuentran enterrados nuestros ancestros Martinez en España.

Dejamos atrás a Astorga y en nuestros recuerdos quedó la imagen de los campanarios de la Catedral de Santa María “emergiendo de entre los techos rojizos” de la ciudad.


Los campanarios de la Catedral de Santa María “emergiendo de entre los techos rojizos”.
Ésta fue nuestra última mirada a Astorga mientras salíamos por la Carretera de Sanabria,
la Ruta LE – 133, que nos llevaría unos kilómetros más adelante al cruce de la Autovía del Noroeste, la A6. En nuestro camino de regreso a Argentina, esta Autopista A6 nos llevó primero a Salamanca y luego a Madrid. (Foto del archivo de Eduardo Martinez Wurster)



miércoles, 24 de octubre de 2012

013 – Conociendo Piedralba un poco más …


013 – Conociendo Piedralba un poco más …
  
El pueblo de Piedralba está ubicado en la Provincia de León, en el “centro” de la Comarca Maragata, casi en el extremo noroeste de la Península Ibérica.

Para las distancias que nosotros acostumbramos recorrer en Argentina, Piedralba está “a un paso” de Galicia, de Asturias, de la Cantabria y de Portugal.

Don Juan Antonio Carro Celada, sacerdote, periodista, poeta, profesor y director de la revista “Ecclesia”, escribió acerca de los pueblos de la Maragatería:

“… Hay tierras musicales y hay tierras terrenales. Pero también hay tierras que bajo su parda corteza guardan la alegría viva y coloreada de la música. La Maragatería es una de ellas…”.

No tuve oportunidad de “vivir” la alegría de la música maragata mientras estuve en Piedralba. Tampoco pude apreciar los “colores” de su música. Pero el simple hecho de haber conocido las callecitas y la arquitectura maragata de sus casas, y el haber estado frente a la Iglesia Parroquial donde el Bisabuelo Fernando, la Bisabuela Dominga y el Abuelo Bernardo Martinez Martinez fueron bautizados en los años 1836, 1839 y 1867, fueron elementos suficientes para quedarme “atrapado” en esa “magia” que tiene la tierra maragata.

No me imagino cuánto más hubiera quedado “atrapado” si hubiera sabido de parientes que se quedaron en España después de la partida de los Bisabuelos entre los 1880 y 1890, o si hubiera conocido esa “…alegría viva y coloreada de la música…” del Pueblo de Piedralba.

Piedralba, ubicándolo en el mapa de España


Ubicación de Piedralba en la Península Ibérica. Con un “pinche” amarillo se muestra Piedralba, con uno verde Sant Salvador de Toló el pueblo de los Abuelos Rosell Boher, y en trazo color naranja el Camino  Aragonés de Santiago partiendo desde Somport
(Fuente de información Google Earth)
(Foto satelital capturada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Piedralba, ubicándolo sobre la tierra maragata

Piedralba, enmarcado en la llanura de León, es un pueblo rural rodeado de campos cultivados con trigo y con pasturas para el ganado. El pueblo está compuesto por un conjunto de casas chatas de típica construcción maragata, con paredes de piedras lajas mampuestas, algunas casas antiguas “lucen” techos de piedras lajas, otras reconstruídas, “lucen” las típicas tejas españolas muchas de ellas construidas a manos. Algunas casas “muestran” sus portones “cansados de tanto abrir y cerrar”, otras casas ya en “silencio”, se “presentan” al turista sin techos y con sus portones desvencijados que nos “insinúan” que fueron cerrados hace mucho tiempo. Su caserío y sus calles acompañan las ondulaciones de la llanura “llionesa”. Por sobre los techos de sus casas, se distingue desde lejos la espadaña de la Iglesia de San Cristóbal con sus antiguas campanas.  

Todos estos pueblos de la Maragatería, entre ellos Piedralba, tienen un denominador común. Todo está en orden y quietud a la vista del visitante. Las calles no tienen gente ni vehículos, tampoco hay papeles o plásticos “tirados a la deriva”.


Esta es la vista que ofrece el caserío de Piedralba al viajero cuando ingresa desde Astorga por el camino vecinal CV- 193-5, En el perfil ondulante de la llanura se distinguen en el conglomerado de casas bajas con techos de tejas rojizas, la espadaña y el campanario de la Iglesia Parroquial San Crstóbal. El bosquecillo detrás del pueblo corresponde a las riberas del Río Turienzo que recorre los diversos pueblos de la Comarca Maragata.
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Piedralba es, para ponerlo en dimensiones, un pueblo de no más de trescientos metros largo por casi ciento veinte metros de ancho. Ciertamente es un pueblo en donde todo está cerca y, seguramente, en donde todos se conocen.


Vista satelital del pueblo de Piedralba, España en el Año 2012
(Fuente de información Google Earth )
(Foto satelital capturada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Aquí se identifican para referencia las dimensiones del pueblo, también, la Iglesia Parroquial y el antiguo Cementerio parroquial. 
En la parte inferior se observan el bosquecillo en las riberas del Río Turienzo. Evidentemente en Piedralba todo está cerca. En la parte superior se distingue el camino vecinal que comunica con Astorga, hacia la izquierda con el pueblo de Santiago Millas y Morales del Arcediano, y a la derecha, también abajo, dos caminos hacia Celada
(Fuente de información Google Earth )
(Foto satelital capturada y guardada en el archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Cuando visité Piedralba me invadió la sensación de que el pueblo guarda entre sus casas y calles, en su iglesia y en su cementerio parroquial, en aquel bosquecillo junto al apacible Río Turienzo, una muy larga historia que se remonta por siglos. Una parte de esa historia de Piedralba que he podido rescatar está escrita en diferentes sitios y también fotografiada por viajeros anónimos. Hay sin dudas otra parte de la historia de Piedralba que no está escrita y creo que debemos empezar a reunirla y a redactarla.

Sin embargo cuando se recorren sus callejuelas angostas, o también cuando se ingresa a su iglesia, o cuando se van descubriendo detalles de Piedralba que remontan al medioevo, uno como visitante puede imaginar que allí se han de haber vivido muchas historias. Ese “medioambiente” piedralbino me sugiere que allí deben haberse vivido muchas historias en las que nuestros ancestros han sido parte de ellas. Así, la fuente de agua de piedra albina en el Camino de Celada, o una puerta desvencijada por los años, o un solado de piedras ya pulido por el paso de hombres y carros, o los gastados umbrales de la Iglesia Parroquial, insinúan suficientes datos para imaginarnos trasladados muchos siglos atrás.

Creo que cuando uno se detiene en estos detalles y se “traslada en el tiempo”, empieza a disfrutar el encanto de caminar por las callecitas de estos pueblos antiguos de España. Creo que es allí cuando uno comienza a descubrir esa “magia” que se ha atesorado entre esas paredes de piedra durante tantos siglos de historia.

Cuando caminé aquellas callejuelas de Piedralba, cuando “pisé” aquellas piedras que, por su ubicación, seguramente han de haber sido caminadas por los Bisabuelos y el Abuelo, también por nuestros ancestros, o cuando me paré en el atrio de la Iglesia frente al portal de la Parroquia San Cristóbal, tuve la sensación que ellos ya habían pasado por allí, al menos unos 150 años antes que yo. Tuve en esa oportunidad una “sensación interna” que me “sugería” que aquellos escenarios que yo estaba viendo por primera vez no eran extraños para mí.


Una antigua puerta de otra casa abandonada. El agujero en la parte inferior de la puerta, ¿estaría allí para que los gatos entraran y salieran de la casa con “libertad”?
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Una casa de Piedralba de típica arquitectura maragata
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)


Una casa de Piedralba de típica arquitectura maragata. Una casa en “silencio”, sin techo y con su portón desvencijado. Pareciese que sus habitantes se fueron hace mucho tiempo.
(Foto del Archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Los Martinez formaron sus familias siguiendo una costumbre maragata

Los Martinez formaron sus familias con miembros de las mismas familias que vivían en Piedralba, en Astorga y en los otros pequeños pueblos de la Comarca Maragata diseminados en un círculo de 6 kilómetros de radio a partir de Piedralba.

Todos estos pueblitos se encuentran hoy comunicados por caminos rurales y vecinales que, intuyo por sus trazados que “copian” las irregularidades de la llanura leonesa, se han de corresponder con los caminos que los habitantes de la Maragatería recorrieron desde el Siglo XVIII o antes. Dentro de ese círculo de 12 km de diámetro, con centro en Piedralba, se encuentran la ciudad de Astorga, el Arrabal San Andrés Extramuros de Astorga, el barrio Rectivía de Astorga, Valdeviejas, Oteruelo, Morales de Arcediano, Val de San Lorenzo, Cuevas, Celada, Nistal, Matanza, Valderrey, Bustos, Tejados, Curillas, Santiago Millas, Riego de la Vega. De todos estos pueblos fueron oriundos los ancestros del Abuelo Bernardo Martinez Martinez y de los Bisabuelos Fernando Martinez Perez y Dominga Martinez Martinez, al menos, hasta el año 1750. 

Alejando con el “mouse” la imagen satelital del caserío, alejándola como si “voláramos” más alto, uno empieza a distinguir los caminos vecinales que comunican Piedralba con los otros pueblos de la región de la Maragatería.

Fue allí cuando yo imaginé la gente de antaño, nuestros ancestros, circulando de a pie, o a caballo, o en carros, por esos caminos rurales para visitar otros pueblos. Fue allí cuando comprendí por qué las familias de un pueblo fueron uniéndose con otras familias de pueblos cercanos, cuestión ésta que está acabadamente registrada y documentada en los registros parroquiales. Es ahora cuando comprendo, al margen de la presión que pudieran haber ejercido las costumbres maragatas que luego les comentaré, por qué los “muchachos” de un pueblo iban de visitas a otro pueblo, quizás, para conocer otras “chicas” nuevas, “distintas” de aquellas que veían todos los días en su propio pueblo. Si este fuese el caso (que de ellos se me ocurre que deben haber habido y muchos), vaya si esos “muchachos hicieron huellas” en esos caminos rurales.

Antes pudo ser ésa la forma en que los muchachos conocían a las chicas de otros pueblos. Luego con los años, las cosas no cambiaron para nosotros, en nuestra adolescencia. Basta con recordar que hasta no hace mucho tiempo “… a la noviecita había que buscarla en otro barrio…”. Hoy los métodos pueden ser similares a aquellos como los nuestros o como el de los bisabuelos, pero hoy hay todo tipo de métodos. Creo que hay formas novedosas acorde con los tiempos que corren. Muchos y muchas hoy en día se buscan, se conocen y luego se frecuentan en las redes sociales, en eso que yo llamo el “ciberespacio”. Llegado a este punto del razonamiento uno entiende que los tiempos pasan pero las costumbres se mantienen.

Piedralba y su proximidad a León

Cuando continué alejando la imagen satelital de Google Earth con el foco en Piedralba, me sorprendí cuando observé que a sólo 60 km de allí se encontraba la ciudad de León, ciudad en donde yo había estado por unas pocas horas en mi anterior viaje a España del año 2006.

Una pregunta surgió de inmediato “en mi interior”, “… ¿Por qué no supe ésto antes… … De haber sido así, en aquel viaje de 2006 pude haber conocido Piedralba?

Me quedé “mascando la bronca” cuando me di cuenta que perdí esa oportunidad de conocer el pueblo natal del Abuelo, y todo esto fue por no haber investigado más en aquel momento dónde había nacido. Pero bueno, las cosas se dan así, siempre de algún modo y por alguna razón. En esto creo que el Señor que “está allá arriba” sabe por qué las cosas son así… …, y las sabe hacer bien.

De regreso de mi primer viaje a Piedralba y ya de vuelta en casa, me hice el tiempo para recordar las vivencias, para “revisar” el viaje y para evaluar todo lo traído en la “mi propia memoria” y en las “memorias” de mi cámara fotográfica.

Concluí que el Señor que “está allá arriba” sabe hacer las cosas bien. De eso no me cabe la menor de las dudas. Esta conclusión se cerró en sí misma, en mi razonamiento, cuando tomé conciencia de cómo las cosas se fueron sucediendo “bien” durante todo el viaje. De cómo unas se fueron encadenando con otras de manera que todas ellas nos permitieron conocer a las personas indicadas en el momento y lugar apropiados, de cómo estas personas hicieron viable y de algún modo fácil, esto de reunir la información de nuestros ancestros.

El primer eslabón de esa cadena de sucesos casuales, o no, fue nuestra visita a Piedralba, luego nuestra recorrida por Astorga y la visita al Archivo Diocesano. Por último, nuevamente por casualidad o no, conocimos a la Srta Sonia Cobos Carracedo del Archivo Histórico Diocesano de Astorga y al Señor Cura Párroco de Piedralba, Don Blas Miguélez Vara, personas amables, desinteresadas y dispuestas, que facilitaron su tiempo, colaboraron con nosotros y se pusieron a nuestra disposición para encontrar la información que buscábamos.

Mis agradecimientos:

-   Al Señor que está “allá arriba”.
A mi señora Mónica Cristina Dufour Fuschini, por acompañarme en este mi primer viaje por la Comarca Maragata y apoyarme en esta tarea de investigar y escribir sobre las historias de nuestros Abuelos. También, a Mónica,  por insistirme en editarlos en el blog.
-  A mi hermana Ana María Martinez de Fernández por acompañarme desde el principio como “cómplice y partícipe necesaria” de esta aventura..
-  A la Srta Sonia Cobos Carracedo del Archivo Histórico Diocesano de Astorga por toda su disposición y colaboración.
-  A Don Blas Miguélez Vara, Cura Párroco de la Iglesia Parroquial San Cristóbal de Piedralba por su gentileza en recibirnos en su despacho y por su tiempo.
-  A los clérigos que, desde 1693 a la fecha, redactaron las Actas en los Libros Diocesanos de Piedralba y las atesoraron el Archivo Histórico Diocesano de Astorga, también a ellos, quienes con su labor cotidiana desarrollada por siglos, supieron escribir una parte importante de la historia de la gente de este pueblo de España.