miércoles, 22 de mayo de 2013

026 - La llegada del Abuelo Gottlieb Wurster a Argentina

026 - La llegada del Abuelo Gottlieb Wurster a Argentina




El Abuelo Gottlieb Wurster Schuh en la década de 1930
(Foto del archivo de Eduardo Martinez Wurster)

Como mencioné en el Capítulo 023 “Mi Madre Mausy y sus ancestros: los Wurster Baun[1], el Abuelo Gottlieb Wurster Schuh había nacido el 18 de Abril de 1872 en la ciudad de Nagold, Württemberg, Alemania, y sus padres fueron Friederick Wurster y María Schuh.

Mi Abuelo Gottlieb llegó el día 02 de Junio de 1913 al Puerto de Buenos Aires, Argentina, con 41 años de edad, procedente del Puerto de Amberes, Bélgica.

El próximo 02 de Junio se cumplirá 100 años de su llegada a la Argentina.

Me imagino sólo una parte de lo que los Abuelos dejaron en Europa

Mi Abuelo Gottlieb llegó a la Argentina habiendo dejado Europa en los tiempos previos a la Primera Guerra Mundial. Allá quedaron sus hijos del primer matrimonio, la Familia Wurster Müller, y asumo también porque no tengo otra información, que  en Europa habrían quedado su primera esposa, la Sra Müller, sus padres y otros familiares.

No he podido encontrar la información que me pueda referir en qué fecha la Abuela Frida Baun y su pequeño hijo Guillermo Eugenio de sólo 6 ó 7 años de edad, habrían llegado a Argentina. Tampoco tengo información acerca de cómo era su familia en Europa, y por ello, sólo puedo inferir que la Abuela Frida también debió haber dejado en Europa a sus padres y demás familiares.

También desconozco hasta el presente en cuáles circunstancias y en qué momento se conocieron mis Abuelos, si ello ocurrió antes de emigrar, durante el viaje, o después que ellos llegaron a Argentina. Sólo presiento que tanto Gottlieb como Frida y Guillermo vinieron “solitos” a Argentina, a un país con distintos idioma y costumbres.

A pesar que he preguntado e investigado en distintas fuentes, no he podido obtener más información que la expresada y pareciera que “la tierra se hubiera tragado” todo otro dato sobre ellos.

¿Por qué los Abuelos habrían dejado aquella Europa del año 1913?

Cuando me expreso “la Europa del año 1913” quiero referirme a la situación general que allá se estaría viviendo en esos años. Me imagino esos tiempos como si hoy yo estuviera viendo una foto de aquel instante retratando el conjunto de circunstancias históricas y personales que los Abuelos pudieron haber estado viviendo. Se me ocurre imaginar que si tal foto la pudiera tener en mis manos, tal vez ella podría sugerirme las razones que ellos tuvieron para tomar la decisión de emigrar.

Se me ocurre pensar que esa fotografía me podría mostrar, también, como escenario de ficción, las circunstancias que rodearon esa toma de decisiones y creo que allí estarían presentes los antecedentes históricos de los anteriores veinte o treinta años de vida de los Abuelos, es decir, los tiempos de fines del Siglo XIX y los de principio del Siglo XX.

Así las cosas, con mucha imaginación y algunas “pizcas” de sentido común, tales circunstancias empiezan a “tomar forma” y uno comienza a comprender cuáles podrían haber sido las razones de peso por las cuales los Abuelos decidieron migrar.

En ese esfuerzo de hoy por comprender aquellos días, no descarto que la razón haya sido el resultado de una sumatoria de varios factores. Visualizo una decisión personal de empezar una nueva vida, también la falta de oportunidades laborales para personas mayores, y los hechos tumultuosos y la inestabilidad política y social que antecedieron a lo que vendría luego, la Primera Gran Guerra Mundial.

Pero no tengo dudas que debe haber existido una razón de mucho peso, aquella “que colmó el vaso”, y que fue la que llevó a que ambos Abuelos tomaran aquella decisión de dejar sus respectivos hogares, sus familias y países.

Vuelvo a insistir, porque no lo entiendo aún, por qué los mayores emigraron y los hijos, en el caso del Abuelo Gottlieb, se quedaron allá en Alemania. Es aquí cuando pienso que ha de haber habido en los Abuelos una razón “muy interna”, ésa que yo he llamado una decisión personal de iniciar una nueva vida en un país nuevo, donde “mucho o casi todo estaba por hacerse”.

Pienso que ha de haber sido “muy duro” y traumático para ellos dejar a sus respectivos padres y familias en aquella Europa convulsionada previa a la Primera Gran Guerra. Digo esto porque me llama la atención que el Abuelo Gottlieb no haya traído consigo a sus hijos nacidos en Alemania. Digo esto, también, porque en el caso de las migraciones españolas eran los padres, en muchos casos, quienes se quedaban en Europa y eran los hijos de muy corta edad quienes viajaban en busca de nuevas oportunidades de vida.

Lo concreto de todo esto es que no he hallado en todos estos años que estoy investigando los orígenes de mis Abuelos Gottlieb y Frida quien me pudiera aportar algún dato sobre ellos, o al menos decirme “por dónde empezar” o “dónde está la punta del ovillo por desenredar”. Dudo que esta incógnita que hoy tengo la pueda develar en un futuro porque quienes pudieron haberme explicado esas razones, o dar alguna pauta sobre ellas, “ya se fueron”.

Dudo entonces que algún día pueda “echar luz” sobre esta parte de la historia de mi Familia.

La llegada del Abuelo Gottlieb Wurster a Argentina

Como mencioné, el Abuelo se embarcó en el Puerto de Amberes, en Bélgica, y arribó al Puerto de la ciudad de Buenos Aires de Argentina el 02 de Junio de 1913, en uno de los primeros viajes que realizó el barco de pasajeros “Sierra Salvada” [2] de la empresa NORDDEUTCHER LLOYD.

Este buque, el “Sierra Salvada”, tuvo una historia de cincuenta años de vida muy interesante de contar, pues con sólo leer su cronología, uno se imagina que ha de haber sido uno de esos barcos que acunó muchas historias de vida, otras tantas historias de hombres y mujeres llenas de romanticismo y de esplendor y, como en todos los órdenes de la vida, el barco tuvo también sus tiempos de madurez y ocaso.

Estamos hablando de uno de esos barcos que, sin quererlo, recorrió una buena parte del mundo en tiempos tumultuosos como los fueron los de las dos Grandes Guerras Mundiales y los períodos anteriores y posteriores a ellas.

El “Sierra Salvada” surcó en sus cincuenta años de vida el Océano Atlántico entre Europa y las Américas, el Mar Mediterráneo y sus mares internos, visitó sus fantásticas costas e islas plenas de historias antiguas, y completó su “edad madura” navegando por el Océano Pacífico y los mares orientales de China, Japón, Corea y Rusia. Terminó sus días, ya como chatarra, en un puerto ruso cercano a la frontera entre China y Corea del Norte, por allá en el “lejano Oriente”, donde fue finalmente desguazado.

Este barco “Sierra Salvada”, además de traer al Abuelo Gottlieb a la Argentina en el año 1913, hizo un “montón de cosas más”.

La “ajetreada” vida del barco “Sierra Salvada”

El “Sierra Salvada” fue un buque con una historia “bastante ajetreada”. Para colmo de males, además de esa vida que le tocó vivir, le cambiaron el nombre cada vez que cambió de dueño.

A este barco le tocó “lidiar en vida” con los hechos históricos de la migración de Europa hacia toda la América de principios del Siglo XX y con los acontecimientos que desembocaron y que se desarrollaron en las Primera y Segunda Guerras Mundiales. Como si estos acontecimientos hubieran sido insuficientes, el “Sierra Salvada”, o como se llamara en el momento, debió “lidiar” también con las consecuencias de las apropiaciones que hicieron de él los países beligerantes en ambas guerras. Finalmente el “Sierra Salvada”, o como se llamara en esa otra oportunidad, terminó su vida como todo barco que no se fue a pique ni terminó encallado en alguna playa desierta. El “pobre” “Sierra Salvada” terminó varado en un puerto lejano, y como dije, “declarado” chatarra para desguace.

Esa fue la “forma de morir” que tuvo el “Sierra Salvada”.

El destino final que la suerte le había asignado al “Sierra Salvada” fue poco “honorable” para un barco que “conoció” muchas historias de hombres, también un buque al que le tocó cumplir todos los roles imaginables en esos tiempos de guerra y de paz. Quizás el “Sierra Salvada”, como muchos otros barcos que corrieron la misma suerte y permanecen en el anonimato, fue un barco fiel a su trabajo hasta sus últimos días.

Cada dueño trajo su bandera y un nombre nuevo para el “Sierra Salvada”

Desafiando a una muy vieja leyenda marinera, aquella que pesa sobre los barcos a los que se les cambian su nombre, al “Sierra Salvada” lo rebautizaron muchas veces en su vida, como si el nuevo dueño que tuvo en cada ocasión no hubiera querido saber de su historia ni de su nombre anterior.

Así fue como cada dueño que el “Sierra Salvada” fue teniendo, podríamos decir que se trató de dueños circunstanciales porque tuvo muchos y frecuentes, fue rebautizando al barco con un nombre autóctono propio del propietario y, fiel a su nuevo dueño, el “Sierra Salvada” tuvo que enarbolar en su mástil una bandera nueva.

Ese desafío de la vieja tradición casi termina como ella presagia. Digo “casi” porque la leyenda perdonó al “Sierra Salvada” cuando cambiaron su nombre original por primera vez, porque el barco no alcanzó a “irse a pique”, sólo dio una vuelta de campana y pudo ser reflotado. A pesar de ese presagio de “muerte marinera” que tuvo “toda su vida”, los sucesivos dueños siguieron desafiando la leyenda y al “pobre” “Sierra Salvada” le siguieron cambiando el nombre hasta terminar sus días como chatarra.

El “Sierra Salvada” y los nombres que tuvo durante sus 50 años de vida, entre los años 1913 y 1963

El “Sierra Salvada”: el nombre original entre los años 1913 y 1917

El “Sierra Salvada” fue un buque de pasajeros construido en el Astillero Bremer Vulkan A.G., en Vegesack, Alemania, y correspondió el número de casco: 560. Era un buque de 8.250 toneladas de desplazamiento, de 139,59 metros de eslora, 17,07 metros de manga y 10,78 metros de puntal. El barco tenía una capacidad para 115 pasajeros de Primera Clase, 74 pasajeros de Segunda Clase y 1.550 pasajeros de Tercera Clase. Fue botado el 05 de Diciembre de 1912 y el 24 de Febrero de 1913 quedó alistado para su primer viaje, el cual realizó ese mismo año.

Cuando salió de los astilleros Bremer Vulkan A.G., el “Sierra Salvada” entró en servicio siendo incorporado a la línea regular de la empresa NORDDEUTCHER LLOYD hacia Sudamérica, juntos con otros buques de esa misma compañía naviera.

Durante esta parte de su vida, como barco de pasajeros, el “Sierra Salvada” realizó once viajes entre Europa y Argentina y transportó en total a 2.786 pasajeros.

Cuando se declaró la Primera Guerra Mundial, el barco quedó amarrado en Río de Janeiro y en el año 1917 fue requisado por el Gobierno del Brasil.

El “Avaré”, el ex “Sierra Salvada” entre los años 1917 y 1923

Incautado por la República de Brasil, el “Sierra Salvada” fue cedido a la empresa naviera Lloyd Brasileiro y fue rebautizado con el nombre “Avaré”.

Cambiado el nombre, aquella vieja leyenda marinera hizo “su trabajo” en la oportunidad y en el año 1922 el “Avaré” se dio vuelta de campana. Para suerte del “Avaré”, el “trabajo de la leyenda estuvo mal hecho” y el 07 de Diciembre de ese año el barco fue reflotado y enviado a amarre.

En el año 1923 el “Avaré” fue vendido al armador alemán Victor Schuppe, pasó a tener bandera alemana, y por supuesto, un nuevo nombre.

El “Peer Gynt”, el ex “Sierra Salvada” entre los años 1923 y 1925

Ya con la bandera alemana enarbolada en su mástil, el barco fue registrado bajo el nuevo nombre de “Peer Gynt”. Ese año fue sometido a obras de reparación de la carena y en el año 1924 entró de nuevo en servicio luciendo el flamante nombre “Peer Gynt en el mercado de los cruceros de turismo, con base en el Puerto de Szczecin [3], Polonia (Puerto de Stettin en alemán).

Al año siguiente, el citado armador alemán quebró y el buque se amarró en Italia hacia fines del año 1925, donde comenzaría una nueva etapa con un nuevo dueño, una nueva bandera y nuevo nombre.

El “Neptunia”, el ex “Sierra Salvada” entre los años 1925 y 1927

A ese mismo año 1925 el  ex “Sierra Salvada” comenzó una nueva etapa de tres años enarbolando la bandera italiana con el nombre de “Neptunia”. El barco navegó por cuenta del armador Boris Vlasvov, de origen ruso, propietario de la empresa italiana SITMAR, con asiento en Génova, Italia,  quien años más tarde sería uno de los principales navieros europeos, Durante esos tres años hasta 1927 el “Neptunia” realizó cruceros de invierno y primavera europeos por las costas del Mar Mediterráneo.

En esta etapa de su vida, el ex “Sierra Salvada” ya no se “codeó” con aquellos pasajeros inmigrantes de diferentes clases sociales, algunos pocos acomodados y muchos, pero muchísimos que migraban “con una mano adelante y otra atrás” de pobres que eran. Por el contrario, ahora el ex “Sierra Salvada” prestaba sus servicios en esta nueva empresa naviera, “tentando” a los aristócratas europeos a que pasaran sus vacaciones de invierno entre las paradisíacas islas griegas y sus mares color azul profundo, por las costas italianas del Mar Tirreno y por las bellas costas del Mar Mediterráneo, del Mar Adriático, y de Medio Oriente, Egipto y el norte de África.

El “Neptunia” con estos nuevos y potentados pasajeros evidentemente había levantado el “status social” respecto de aquellos sus primeros pasajeros inmigrantes en los tiempos en que se llamaba “Sierra Salvada”. Los días de navegación con imaginados bullicios y griteríos de la época de pasajeros inmigrantes habían quedado atrás para dar paso a jornadas de navegación de placer y esparcimiento.


El “Neptunia” (ex “Sierra Salvada”) en un afiche de la naviera “SITMAR” de la época.
(Foto de Internet [4])




Afiche de promoción de los Cruceros del invierno y primavera europeos del  “Neptunia” (ex “Sierra Salvada”) del año 1927 de la empresa naviera “SITMAR” de la época.
(Foto de Internet [5])




El “Neptunia” (ex “Sierra Salvada”) de la empresa naviera “SITMAR” en los años 1925 a 1927.
(Foto de Internet [6])

El “Oceana”, el ex “Sierra Salvada” entre los años 1927 y 1945

Pasaron sólo dos años de la vida del barco en manos de la empresa naviera italiana y el ex “Sierra Salvada” fue vendido una vez más. Tuvo un nuevo dueño, una nueva bandera enarbolada en su mástil, y como ya se había convertido en una tradición, un nuevo nombre.
En el año 1927 el “viejo” ex “Sierra Salvada”, hasta ese momento el “Neptuna”, fue vendido esta vez a la compañía naviera Hamburg America Line (HAPAG) de Hamburgo, Alemania.

El nuevo dueño rebautizó el barco, lo llamó “Oceana”, y con este nuevo nombre y con la bandera alemana flameando en su mástil, inició la etapa de servicios marítimos hacia el Puerto de Santa Cruz de La Palma. En este “trabajo” el barco permaneció hasta el año 1935, año a partir del cual el barco empezó a ser fletado por la empresa naviera alemana Deutsche Arbeitsfront quien lo adquiriría en propiedad luego en el año 1938.

El escritor Juan Carlos Díaz Lorenzo [7] ha hecho una muy linda reseña de esta parte de la vida del ex “Sierra Salvada” en su blog “De la Mar y los Barcos”, que transcribo textualmente por la riqueza de su relato histórico y por su léxico marinero:
“… En los años del Tercer Reich, cuando Adolf Hitler accedió al poder en Alemania y la crisis de las líneas regulares golpeaba duramente el sector naviero como consecuencia de la depresión económica, el puerto de Santa Cruz de La Palma vivió una interesante etapa que corresponde a los comienzos del turismo marítimo en la isla, con expediciones que llegaban a bordo de los elegantes trasatlánticos de bandera alemana y británica.
La primera escala correspondió al trasatlántico “Oceana”, que arribó el 24 de septiembre de 1932 y marcó un hito en la historia del puerto palmero, ya que se trataba del primer crucero de turismo de su bandera que llegó a la Isla. A dos millas de la punta del muelle izó el gallardete en el que pedía práctico y subió a bordo el capitán Tomás Yanes Rodríguez. En aquella oportunidad viajaban 240 turistas y 212 tripulantes, al mando del capitán Paul Subble y el barco atracó, impecablemente blanco, como se aprecia en la foto, estribor al muelle. El crucero había comenzado el 10 de septiembre en Hamburgo e incluía escalas en Lisboa, Casablanca, Funchal y Santa Cruz de Tenerife…”.




El trasatlántico alemán "Oceana", atracado en el muelle del Puerto de Santa Cruz de La Palma, el 24 de Setiembre de 1932. (Foto del blog de Juan Carlos Díaz Lorenzo [8])

“… El 23 de septiembre de 1933 hizo su segunda escala con 270 turistas a bordo y en aquella ocasión coincidió con el mercante británico “Avoceta”, de la flota de Yeoward, que realizaba uno de sus viajes regulares de tipo mixto…”.

El Empire Tarn”, el ex “Sierra Salvada” entre los años 1945 y 1948

Llegó el año 1945 el ex “Sierra Salvada” volvió a cambiar de dueño. Tuvo entonces que enarbolar una nueva bandera y lucir en proa a babor y estribor y en popa el nuevo nombre que su nuevo dueño le puso.

Juan Carlos Díaz Lorenzo se ha referido en su blog “De la Mar y los Barcos”, con los mismos detalles que mencioné anteriormente, a esta parte de la vida del barco ex “Sierra Salvada”:

“… En 1945, cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, el buque fue entregado al Gobierno británico en compensación por daños de guerra y recibió el nombre de Empire Tarn”, pero el barco no interesaba a los británicos y un año después fue transferido a la URSS, y con el nuevo nombre de “Sibir”, navegó en el Pacífico oriental, hasta su desguace en 1963 en Vladivostok…”.[9]

El “Sibir”, el ex “Sierra Salvada” entre los años 1948 y 1963

En el año 1946, el “viejo y ajetreado” buque ex “Sierra Salvada” fue transferido una vez más, y en esa oportunidad su nuevo dueño fue la Unión Soviética, quien lo utilizó  como barco auxiliar y lo “rebautizó”: “Sibir”.

El ex “Sierra Salvada” cambió una vez más de dueño, como si ese hubiese sido su vaticinio a lo largo de sus cincuenta años de vida. Así fue que tuvo que enarbolar una nueva bandera y tuvieron que ponerle el nuevo nombre a proa y a popa.

En el año 1948 el “Sibir” fue modernizado en el astillero VEB Warnowerft, Warnemünde, Alemania Oriental y fue destinado a la navegación en los mares orientales de China, Corea, Japón y en el Océano Pacífico.

Finalmente el ex “Sierra Salvada” seguramente bastante ajetreado y herrumbrado por esos años, con su último nombre “Sibir”, terminó sus días en el año 1963, amarrado en el puerto Vladivostock, en el extremo oriental de la ex - Unión Soviética, cerca de la frontera con China y Corea del Norte. Allí fue “declarado… …  chatarra” y “sentenciado… … a desguace”.

¿Por dónde andará el espíritu del “Sierra Salvada”?

El “Sierra Salvada” terminó finalmente desguazado en ese puerto oriental ruso. Seguramente la mayoría de sus partes deben haber sido utilizadas como arrabio en alguna acería, y así recicladas habrán formado parte de nuevas piezas de acero que debieron dar vida a nuevas estructuras.

Gracias a la tecnología, me imagino que el espíritu del “viejo” “Sierra Salvada”, que transportó al Abuelo Gottlieb y a tantos otros hombres, mujeres y niños, todos ellos con sus sueños y esperanzas de una nueva vida, estará ahora formando parte de muchas otras estructuras de acero en una o más partes del mundo.  

Vaya a saber uno, en cuáles estructuras de qué lugares de este mundo se encuentra una parte del “Sierra Salvada”. Donde sea que ella esté, seguramente allí estará el espíritu del viejo “Sierra Salvada”.






[1] Capítulo 023 “Mi Madre Mausy y sus ancestros: los Wurster Baun

[3] Szczecin (en alemán: Stettin): Ciudad portuaria situada a orillas del río Oder al sur de la Bahía de Szczecin y la bahía de Pomerania. Su economía está marcada por su posición como uno de los principales puertos del mar Báltico contando con un gran tráfico marítimo y una notoria industria naval. Wikipedia  http://es.wikipedia.org/wiki/Szczecin

[7]  “De la Mar y los Barcos”, Un blog de Juan Carlos Díaz Lorenzo “El turismo del Tercer Reich en La Palma  http://delamarylosbarcos.wordpress.com/tag/sitmar/

[8]De la Mar y los Barcos”, Un blog de Juan Carlos Díaz Lorenzo “El turismo del Tercer Reich en La Palma  http://delamarylosbarcos.wordpress.com/tag/sitmar/

[9]De la Mar y los Barcos”, Un blog de Juan Carlos Díaz Lorenzo “El turismo del Tercer Reich en La Palma  http://delamarylosbarcos.wordpress.com/tag/sitmar/

2 comentarios:

  1. Estimado Eduardo Martinez,
    Ante todo felicitarle por su Blog e interés en recuperar la historia familiar. Que hoy dia afortunadamente puede completar en los listados de salidas de Bremen y Hamburgo muy recuperados (salvo las destrucciones de bombardeos de la II GM).
    Quería aportarle una información que bien describe, pero que también en otros tiene el que parece consta como error de llamar "Sierra Salvada" cuando su nombre original fue " Sierra Nevada".
    Tal como puede comprobar en la revista que le cito, y donde se hace descripción técnica del naufragio que costa la vida a entre 37 y 41 operarios en el puerto de Hamburgo el 16 de Junio de 1922 (con foto del mismo). Así mismo En las "Crónicas de Hamburgo" referidas a esa fecha año 1922 en la pagina 414 hace referencia a ese naufragio con una foto muy buena del desastre y lo vuelve a nombrar "Sierra Nevada" (copia que le puede hacer llegar a su mail). Ello de la gran tradición germana de utilizar con regularidad nombres con referencia española para sus buques. Esperando le sea de interesa reciba mis mas cordilaes saludos. Santos ORTEGA MARCOS (sortegamarcos@hotmail.com)

    Tomo Nº 091 1922 Julio-Diciembre - Publicaciones Defensa paginas 241 a 243
    https://publicaciones.defensa.gob.es › links › rgm_091

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  2. Estimado Eduardo Martínez,
    Ante todo felicitarle por su Blog e interés en recuperar la historia familiar. Que hoy dia afortunadamente puede completar en los listados de salidas de Bremen y Hamburgo muy recuperados (salvo las destrucciones de bombardeos de la II GM).
    Quería aportarle una información que bien describe, pero que también en otros tiene el que parece consta como error de llamar "Sierra Salvada" cuando su nombre original fue " Sierra Nevada".
    Tal como puede comprobar en la revista que le cito, y donde se hace descripción técnica del naufragio que costa la vida a entre 37 y 41 operarios en el puerto de Hamburgo el 16 de Junio de 1922 (con foto del mismo). Así mismo En las "Crónicas de Hamburgo" referidas a esa fecha año 1922 en la pagina 414 hace referencia a ese naufragio con una foto muy buena del desastre y lo vuelve a nombrar "Sierra Nevada" (copia que le puede hacer llegar a su mail). Ello de la gran tradición germana de utilizar con regularidad nombres con referencia española para sus buques. Esperando le sea de interesa reciba mis mas cordilaes saludos. Santos ORTEGA MARCOS (sortegamarcos@hotmail.com)

    Tomo Nº 091 1922 Julio-Diciembre - Publicaciones Defensa paginas 241 a 243
    https://publicaciones.defensa.gob.es › links › rgm_091

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